Luna El misterio de Calenda

Crónica del capítulo 1×07 de ‘Luna: El misterio de Calenda’: “Huesos”


Andrea (del blog Epic Us) nos ofrece como cada semana su particular visión de los capítulos de “Luna: El misterio de Calenda“, con un tono de humor que te enganchará crónica tras crónica. No puedes dejar de leerla, haznos caso y no te arrepentirás.

Si no me equivoco, ya hemos pasado el ecuador de la primera temporada de Luna, el misterio de Calenda. En el séptimo episodio, Huesos, hemos obtenido alguna respuesta, además de ver caras nuevas de algunos personajes y… Bueno, mejor dejo de enrollarme y voy con la crónica, ¿verdad?

Pues, como siempre, empiezo con las tramas de los adultos. La cuestión es que Isabel, tras su aparición a lo The walking dead, no ha pronunciado ni pío, así que tienen al Gigantón retenido mientras esperan a que la buena mujer reaccione y les cuente qué narices pasó en las cuarenta y ocho horas que estuvo desaparecida.

Según le cuenta el doctor al alcalde, puede llevar años, pero no, pues en ese mismo momento consuela a su hija, que había roto a llorar ante la situación. Por eso, tras que la avisen, Sara va a visitarla, aunque el Alcalde Corleone no está muy por la labor. Sara le pregunta si conoce al Gigantón, pero Isabel únicamente dice, así como que muy ida, que trabaja para su marido y que no la atacó. Cuando Sara le pregunta que, entonces, quién fue, Isabel responde: el bosque… Vi una sombra… Los árboles, n-no… por favor… y ese ruido horrible, ohh… Soy muy buena transcribiendo frases, ¿eh? xD.

Hay que reconocerle a la mujer que acojona un rato, ¿eh?

Más tarde, en el cuartel suelta al Gigantón para estupefacción del Teniente buenorro, que cree que Isabel estaba coaccionada por su marido. Sara le comenta todo lo sucedido y Raúl cree que en ese pueblo a la mínima se inventan una leyenda y que se está haciendo lo loca para no hablar. Uh, eso lo dices porque no la has visto, ¿eh?

Después, se va al mesón donde su mujer le dice que le necesita y que Vera está llorando por las noches y que si tiene algo que ver con Sara, a lo que El teniente buenorro le responde que se debe al capitán, algo que sí que le suena a ella. Wala, menudo zasca. Al final, le acaba explicando que pasó la noche en la reserva porque cree que pasa algo ahí y que tiene que tener relación con todo: el asesinato de David, su inculpamiento…

¡Guapo!
Seh, hoy no estoy lo que se dice muy inspirada, xD.

A todo esto, Sara está en su casa cuando La malota va a verla porque está preocupada por su madre: está ausente, dice cosas sin sentido y hace unos dibujos raros. También tiene pesadillas en la que algo le persigue. Uhh, qué mal rollo.

En el cuartel, le han entregado a Nacho el bolso de Isabel y, tras registrarlo, llama a la jueza y le dice que en el bolso hay un USB con documentos de la reserva. Sara, que está en el bosque junto a Sonia, le pide que se lo lleve a Olivia, por lo que las dos se marchan sin ver el árbol que ha estado dibujando Isabel y que está lleno de sangre.

Mientras tanto, en el mesón aparece el narco de Sin tetas, que aquí se llama El chato junto a sus compañeros de la reserva, por lo que Carola acaba espiándoles; también le tira algo encima para limpiarle la chaqueta y, de paso, curiosearle un mapa. Cuando se lo cuenta al Teniente buenorro, le dice que se ha puesto en peligro y que no se meta, pero Carola dice que están juntos en eso y también le explica que les oyó hablar de que tenían que vigilar algo y que en el mapa había una zona marcada.

Por su parte, Nacho le lleva el USB a Olivia, que tarda cero coma en recibir una llamada del Alcalde Corleone pidiéndole el dichoso USB. Olivia decide fingir un robo en su casa y, a ver, vale que lo haga para dársela al alcalde, pero, ¿qué le cuesta hacer una copia y contarle todo a Sara? Que alguien le ponga Alias o algo así, para que sepa lo que es una agente doble. Si es que… Qué pocos coeficientes, Olivia, macho.

Fernando: ¿Pero qué coño hace esta mujer? ¿Querrá que juguemos a los superhéroes?
(Fernando ve a Olivia perpetrar el falso robo)

Cuando la jueza y El teniente buenorro llegan, se encuentran con semejante percal, por lo que Sara le pide perdón por poner a todos en peligro. Raúl insiste en que todo es culpa del alcalde, todo, todo y todo. Sara cree que tiene razón, así que decide citar a Isabel para interrogarla.

El Alcalde Corleone se pone bastante chungo al intentar evitar el interrogatorio, pero Sara le echa un par y se sale con la suya. La jueza intenta que le diga algo sobre los documentos, pero Isabel dice que no recuerda nada. Sara le dice que si su marido la tiene coaccionada o le ha hecho algo, puede ayudarla, pero Isabel se limita a gimotear… Hasta que la jueza le enseña los dibujos y directamente sufre un chungo.

Mientras tanto, El teniente buenorro, aprovechando que los de la reserva están en el mesón jugando una partidita, se va a investigar. El problema es que la partida acaba antes, así que Carola decide ejercer de espía y se pone a entretener al Chato. Jo, qué valor, con el mal rollo que da ese hombre.

Lo malo es que, por un lado, El chato intenta propasarse con Carola, aunque ella se defiende con uñas y dientes… Bueno, no, con un cuchillo, que es más efectivo. Por otro, sus compañeros pillan a Raúl que se da a la fuga y acaba cayendo en un agujero donde hay… ¿Huesos?… ¿He sido la única que se ha acordado de Fermín cayendo a los pasadizos?

Raúl: ¿Cómo coño he ido a parar el cementerio de elefantes del Rey León? ¿Estará por ahí Scar y las hienas?

Y en la casa de los alcaldes, La malota va a ver a su madre, pero lo único que se encuentra es el dibujito de marras hecho con sangre. Muy nice todo. En cualquier momento, aparecerá un Impala con Dean y Sam en Calenda, xD. Isabel, por su parte, está en pleno paseíto por el bosque, exactamente en el árbol lleno de sangre, donde empieza a recordar. Nacho y Sonia logran encontrarla, aunque Isabel está al borde de un precipicio y, para estupefacción de los dos agentes, se acaba tirando.

Continúo con la parte de Indiana Tom que, tras el episodio anterior, le ha dejado una nota a Ratilio (que, por cierto, está de mala leche y le han llamado de comandancia por el tema Arrabal) donde le pone “sé tu secreto”. Como Tomás le está espiando cuando la lee, le ve marcharse muy cabreado.

Por eso, en el instituto busca a Joezno para decirle que cree que Ratilio es el hombre lobo. Le explica su movimiento, aunque Joezno no cree que sea suficiente (yo tampoco, que en Calenda todo quisqui tiene un secreto), así que añade que nadie sabe dónde se metió en la última luna llena y quiere ver si en su casa hay un guardalobos. Joezno le dice que ni se le ocurra colarse, pero Indiana Tom es un mente maestra y lo que quiere es mandarle que lo haga él. Qué listo el tío, oh yeah.

Tomás: Tienes que investigar a Ratilio.
Joel: Vale.
Tomás: Buen chico, ¿quieres una scooby galleta, pequeñín?
Joel: Tampoco te pases ¬¬U… ¡Pero vale! ^0^

Ratilio aparece en el instituto buscando a Indiana Tom, que, al descubrir que le está buscando a él, se esconde en un aula vacía. Pero su gozo en un pozo porque le acaba encontrando y preguntándole qué le dijo Arrabal. Al final, le pide… Bueno, no, más bien le ordena que diga que Gerardo le atacó y que por eso él se puso así. Tomás dice que eso no es lo que pasó, a lo que Ratilio le dice que si no miente, se meterán en su vida y que eso NO puede pasar. Momento en el que me imagino a Ratilio cual Gandalf gritándole al Balrog: NO… PUEDES… PASAAAR… Bah, dejadme, estoy tonta, xD.

Tras ver a Ratilio en el mesón empinando el codo, Joezno se presenta en su casa, donde encuentra una habitación cerrada con un candado. Pero un candado es nada para Joezno, que ejerce de Chuck Norris y abre la puerta de una patada.

Joezno: ¿Puertas con candados a mí? ¡Ja!

Mientras tanto, Ratilio está en casa de la jueza (por lo del falso robo) y descubre en la nevera una nota… Que es como la que él ha recibido, así que, claro, suma dos y dos. Por eso, acaba hablando con Olivia, que se presenta en el instituto para hablar con su hijo. Tomás le explica sus teorías de que esconde algo y de que cree que es un hombre lobo, por eso Olivia le acaba contando que, sí, que Ratilio tiene un secreto, aunque no el que él cree.

Al mismo tiempo, vemos a Ratilio llegar a su casa y ver la habitación cerrada abierta, donde entra y vemos que es la de un niño. Entonces Olivia cuenta que Ratilio tenía un hijo de la edad de Tomás, que estaba encantado con él y con su mujer, pero que sufrieron un accidente y sólo sobrevivió él. Como si sigue culpando, es un alcohólico y está en plena recaída, de ahí que actúe raro.

Por otro lado, hemos vuelto a tener un nuevo episodio del cómico romance de Nacho y Vera. Por la mañana, Sonia le propone ir al mesón a por algo, pero Nacho no quiere y su compañera sabe por qué: tiene miedo de ver a Vera. Le pregunta qué que le ha hecho, pero Nacho lo niega todo, auque acaba contándole que fue a besarla.

Más tarde, Nacho está peinando el monte cuando ve al Teniente buenorro vigilando la reserva y accede a no decir que le ha visto porque es el mejor amigo que tiene en Calenda. El teniente se sorprende ante eso y, cuando Nacho explica que sí que sale, aprovecha para preguntarle si cuando sale ve a Vera. Acojone supremo de Nacho aquí. El teniente buenorro le cuenta que la chica está pasándolo mal, llorando por las esquinas por el cerdo de su novio.

Yo quiero que se hagan más amiguitos ^^
BTW, muy fan de los caretos de Nacho al meterse en jardines en lo que respecta a Vera.

De vuelta en el mesón, El teniente buenorro se pone a adular a Vera y a decirle que su novio es un imbécil por no ver lo maravillosa que es y tal. Raúl, intentando consolarla, le dice que conocerá a más chicos y que es “su niña”, por lo que Vera se china un poco y acaba contando que el chico es mayor para sorpresa de su padrastro.

Por su parte, Nacho va a hablar con Sonia (o santa Job, porque, vamos…) para preguntarle si cree que es un cabrón con las tías y que si pensó que era el “típico chulito canalla” cosa que no. De hecho, a Sonia la divierte bastante el tema, no me extraña, xD. Al final, el latin lover calendario admite que Vera le importa y que si para que esté mejor, todo el mundo debe enterarse de lo suyo, pues hala. Y no se le ocurre nada mejor que ir a hablar con El teniente buenorro… Jo, eso es amor, que se está jugando la vida, xD.

Sonia, que va camino de convertirse en psicóloga (o necesitar uno), intentando no descojonarse ante los problemas del latin lover calendario.

Así que, ni corto ni perezoso, se presenta en el mesón para hablar con Raúl, aunque está un poco nervioso. Cuando va a contarle todo, tras que El teniente buenorro suelte alguna amenaza que otra contra el cabrón que estaba con Vera, recibe una llamada… De la propia Vera, que está ahí alucinando con lo que está pasando. Mientras Nacho disimula, Vera le dice que cómo se le ocurra y que se largue y que a ella no le da igual que Raúl lo mate. Vamos a ver, muchacha, pero si eras tú quién quería que se supiera la verdad, ¡ponte de acuerdo, que me lo vas a atontar más de lo que está! xD.

Cuando Nacho se monta en su coche, Vera también se mete y le da un beso por ser tan mono que le iba a contar a Raúl todo… Y una hostia por ser tan idiota que le iba a contar a Raúl todo. La cara de no entender nada del pobre Nacho es brutal, xD. Ainss, pobrecito, si es que entre que es duro de mollera y Vera demasiado vehemente, me lo va a volver loco del todo. Nacho dice que él también cree que es una locura que todos lo sepan, pero que lo hizo por ella: porque ni quiere que ella le considere un cabrón, ni que llore… Al final, tras que Vera se lo pida, la coge de la mano y le dice que no es un cabrón (está traumatizado con el tema, ¿eh?), que le gusta y que quiere estar con ella. En serio, estos dos son muy monos :3

Vera primero besa a Nacho y luego le ahostia… Y al pobre se le queda esa cara, xD.

Qué monos :3

Y, para acabar, como siempre también, me he dejado a la parejita. Durante los siete días que han pasado de un episodio a otro, Leire no ha dejado de ensayar. Esa mañana, su madre intenta hablar con ella y se escaquea, lo que provoca que Sara comente que se ven menos que antes, aunque ella misma cree que es culpa suya por descubrir lo que le pasó a David.

En el instituto, una vez más, Joezno ve el famoso pañuelo y sube a verla ensayar. ¿Los profesores calendarios no se mosquean porque en vez de ir a clase está en el desván? Y, por cierto, a nosotros en la EOI nos echan en cero coma, pero este instituto está abierto todo el día al parecer… Mmm, misterios calendarios, sep. Bueno, la cuestión es que Leire informa a Joezno de que va a hacer una audición para irse a París a una escuela de ballet y el muchacho se queda con cara de póquer, por mucho que Leire le insinúe que, a lo mejor, no la haría… Vamos, que le falta cantarle “si tú me dices ven, lo dejo todo”.

La noticia, sin embargo, deja a Joezno sumido en la tristeza y su padre, Don Tacto, le dice que: normal, que sigue su vida, que él haga lo mismo. También le dice que es peligroso, que dentro tiene una bestia. Este hombre tiene el tacto en el… Joezno dice que lo único que sabe es que Leire es real y que si le pide que la quiere, lo hará, que en realidad es lo que ella quiere… Y menudo trabalenguas me ha salido.

Joezno está triste… ¿Qué tendrá Joezno? Los suspiros se escapan de su boca de fresa…
Vale, rimar no rima, pero, oye, soy más delicada que su señor padre.

Cuando Leire vuelve a casa, se encuentra con que su madre ha descubierto lo de la audición y, claro, Sara está cabreada. La jueza le pregunta que cómo no le ha dicho nada, también dice que no se puede ir porque tienen que rehacer la familia, pero Leire le echa en cara que está siempre trabajando y que es una egoísta que sólo quiere que se quede para verla en la cena.

Leire vuelve al instituto para ensayar y Vera la acompaña, animándola para su prueba y diciéndole que la entiende. Por la tarde, su madre va a verla porque cree que lo mejor es que se vaya porque en Calenda no es feliz y porque cree que lo mejor para ella es marcharse a París.

En esas, llega Vera para apoyarla y Leire se muestra mohína porque Joezno no la ha detenido. A ver… Yo, sinceramente, veo un fallo en la lógica de Leire. Normalmente, si alguien te quiere, no impide que cumplas tus sueños, lo contrario, ¿no? Entonces dejándola ir, también demuestra que la quiere, ¿no?… Por lo menos, así lo creo yo.

Otra que también está triste. París no trajo tantos dramas desde Casablanca.

En su casa, Don Tacto habla con Olivia y le dice que vio fingir el robo y que no entiende nada. Olivia dice que no se lo puede explicar, pero que también entiende que se lo diga a Sara. Tras que Olivia se de el piro, ahí, todo afectada, Fernando está corrigiendo exámenes, cuando llega Joezno pidiéndole ayuda. Su padre le dice que le quiere ayudar, pero que confíe en él y que se olvide de Leire, la dejé marchar porque, claro, cómo cree que reaccionará Leire cuando sepa la verdad. También añade cosas nice en plan: le vas a destrozar la vida. En serio, me mata (y mucho) lo animal que es en estas cuestiones, sobre todo cuando Joezno está en plan: ¡me has convertido en esto, no!

Don Tacto añade que si se enamora de Leire, será para siempre, que al principio todo será bonito, pero ella envejecerá y morirá y él no y, encima, seguirá amándola para siempre. Jo, menudo panorama. Don Tacto ha condenado a su hijo a una eternidad de soledad, que luego esas cosas trastornan a uno y acaba buscando “reencarnaciones” para decirles que ha recorrido océanos de tiempo para encontrarla. Joezno dice que lo entiende, pero que ya es demasiado tarde.

Al final, Joezno corre hasta el instituto, donde ve a Leire bailar, aunque entonces escucha otra vez a su padre con lo del “para siempre” y se acaba marchando.

Esto ha sido todo por esta semana. Una vez más, se han comido el avance. ¿Por qué? Los echo de menos. Peeero he leído el avance que han publicado en Mi zona tv y parece ser que el pueblo se echa sobre Sara, culpándola de la muerte de Isabel. OMG, pobrecita, ni que ella la tirara, contra. ¡Qué ganas de verlo! ^0^

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