Luna El misterio de Calenda

Crónica del capítulo 1×05 de ‘Luna: El misterio de Calenda’: “Luna llena”


Andrea (del blog Epic Us) nos ofrece como cada semana su particular visión de los capítulos de “Luna: El misterio de Calenda“, con un tono de humor que te enganchará crónica tras crónica. No puedes dejar de leerla, haznos caso y no te arrepentirás.

Anoche se emitió el quinto episodio de Luna, el misterio de Calenda, Luna llena, y queda confirmado que esta serie va a mejor a medida que avanza. Pedazo de episodio se han vuelto a marcar. Cada vez me gusta más, cada vez me engancha más y cada vez tenemos más teorías en mi casa. Pero, bueno, de momento vamos con la crónica que, como siempre, va por tramas.

Empiezo por los adultos, cuyas tramas están más relacionadas. Tras el final del episodio anterior, Sara amanece encerrada en una celda. Justo entonces aparecen el alcalde y el narco de Sin tetas para explicarle que es una reserva de animales y que, debido a los problemas con los furtivos, detienen a cualquiera que se acerque. Sara les pide que le entreguen toda la documentación y en cuanto se va, los otros se preguntan cómo ha podido llegar tan lejos, ahí, todo conspiradores. ¿Qué ocultarán estos ahora?

Like a boss…
O a punto de hacerles un Avada Kedavra, tengo mis dudas.

Días después, Sara encuentra a su hija visitando la tumba de Kabul y le dice que tiene que hacer vida normal y, para animarla, le ha preparado una sorpresa: la ha apuntado a unas pruebas en el conservatorio. El problema es que, cuando vuelven a casa, descubren que han pintado un aspa en la fachada con sangre. Muy nice (y bíblico). De hecho, todo el pueblo tiene esas pintadas.

Ante eso, Ratilio se queja porque, claro, ahora él está al mando… A mí no me mola nada, Raúl debería ser el jefe, contra. La cuestión es que aparece el cura para decir que sólo es el principio y que todo irá a peor. Qué agradable el hombre. Ratilio, por su parte, cree que todo lo ha provocado Gerardo, el Arrabal calendario, así que manda a Nacho y a Sonia a su casa a investigar.

Una vez ahí, lo único que encuentran es que dentro de la casa hay ropa manchada de sangre, así que deciden entrar. En el interior, descubren a la hija de Gerardo encerrada en una habitación. La chica les cuenta que cada noche de luna llena se encierran por protección; esa mañana, en cambio, su padre la ha encerrado y se ha ido, todo ello cubierto de sangre. También añade que su padre está obsesionado con que ha vuelto el hombre lobo y tiene que matarlo. Pero ahí no acaban las sorpresas, no, y es que Arrabal tiene una habitación dedicada al tema con su mural de psicópata incluido.

¡Que alguien avise a Hotch y los demás chicos de Mentes criminales!

Mientras tanto, Sara le explica al teniente que el aparato era un localizador de señales para rastrear los animales de la reserva, por lo que los dos coinciden en que todo apunta ahí… Pero Sara no ha encontrado nada, aunque El teniente buenorro cree que tienen que encontrar a quien ayudó a David.

Después, El teniente buenorro va al mesón y tiene un reencuentro todo mono con sus hijastros, aunque no así con Carola, ya que le dice que prefiere quedarse en un hotel. Es que, hija, teniendo la cornamenta del padre de Bambi necesita un lugar espacioso, entiéndele.

La jueza, por su parte, está en su casa y recibe la visita de los alcaldes que la invitan a la fiesta de su aniversario. Hostia, eso es quedar bien. Ir a ver a una viuda reciente y cornuda para invitarla a un aniversario. Toma ya. Por cierto, el alcalde está fumando un puro y lo apaga en un cenicero, antes de ponerse en plan Vito Corleone hablando de la gran familia que es Calenda. En cuanto se van, Sara se da cuenta de que la marca de puros es la misma de la caja que enviaron a David.

De vuelta al cuartel, Nacho y Sonia revisan el material que Arrabal tenía recopilado y ella deduce que lo de la sangre es un ritual para sacar a la luz al hombre lobo. También cree que si Arrabal ha pasado a la acción es porque ha descubierto algo y, de hecho, encuentran que ha marcado ese día en el calendario, seguramente porque planea matar al licántropo antes de que se convierta.

Ratilio, entonces, ordena que traigan a Arrabal para impedir un asesinato. Más tarde, recibe al Teniente buenorro para explicarle que le han suspendido de empleo y sueldo hasta que se aclare todo. A Raúl no le hace gracia porque le tendieron una trampa, pero Ratilio sigue en su faceta de perdona vidas, por lo que El teniente buenorro le dice que ya tiene lo que tanto quería: ser jefe. Touché.

Ya esta tardando en poner una captura de él. Arg, qué hombre. Me lo voy a pedir para reyes.

Al rato, la jueza le hace un zas a Ratilio y yo lo he gozado cantidad. Luego va al mesón donde Carola le dice que Raúl no vuelve a casa, pero Sara está más interesada en hablar con la alcaldesa porque ella era quien ayudó a David. La mujer se pone muy nerviosa y le dice que hay no pueden hablar, así que la cita a las 8 en un cruce.

A todo esto, por cierto, Arrabal ha secuestrado a la cabra de Globomedia y la ha llevado al bosque donde la mata en el altar. Un minuto de silencio por la pobre cabra. Primero fue la señora Chippie y ahora esto… Menos mal que Manolito sigue por ahí vivo.

Además, Nacho y Sonia han encontrado las fotos del altar entre las cosas de Arrabal, así que a Ratilio no le queda otra que humillarse un poco y pedirle ayuda al Teniente buenorro, jujuju. Yo le pediría otras cosas, por cierto… Uy, que se me va la pinza. Al irse, se encuentra con su hermana, comentan la situación y Olivia le dice que hable con los niños porque en el pueblo se habla mucho y tal.

Así que se presenta en el instituto para hablar con ellos, pero Vera ya ha deducido que no vuelve a casa porque por la mañana en el mesón no llevaba maleta. Ey, Vera apunta maneras como detective, sep. Pablo quiere irse con Raúl porque fue Carola la que jodió todo, pero El teniente buenorro la defiende porque son una familia y no se dan la espalda; momento en el cual, Vera le pregunta que, entonces, ¿por qué se va?

Vera (cantando): Hoy en mi ventana brilla el sol
y el corazón se pone triste contemplando la ciudad porque te vas.

Pablo (cantando): No te vayas, papá, no te alejes de mí, adiós, papá, pensaré mucho en ti.

Justo entonces le llega un mensaje de Sara para que vaya a verla y El teniente buenorro acude al instante. Ella le cuenta lo de la mujer del alcalde y Raúl se pregunta que por qué ayudó a David, ya que todo eso puede resultar perjudicial para su marido. Al final, él le acaba dando las gracias por apoyarle, todo ello aderezado con un eye-sex brutal, que se corta cuando la llama Ratilio. Arg, maldito Ratilio, estorba hasta cuando no sale en escena ¬¬U

Sonia, por su parte, ha descubierto que Arrabal es muy metódico y que tiene una hoja dedicada a cada habitante de Calenda, aunque los ha descartado a todos… O no, porque hay unas cuantas hojas cortadas. Eso es lo que le cuenta a Sara cuando llega al cuartel, además de que faltan cuatro hojas, es decir, cuatro víctimas potenciales. Como Arrabal es súper organizado, las fichas están por orden de calles y números, así que Sonia ha deducido las cuatro direcciones que pertenecen a: el profe chunguito, el cura, un tal Rafa y a… Ratilio. Karma is a bitch, ¿eh?

La guardia civil encuentra a todos menos al cura, que está en la iglesia rezando (anda que no mirar ahí en primer lugar…), cuando llega alguien a quien no vemos, claro está, pero al que el cura trata con familiaridad y le dice que qué hace ahí y qué quiere. Dios, este hombre va a más misterioso cada día que pasa.

La reacción del cura ante su misterioso visitante.
Arg, ¿quién es? ¿Por qué el cura sólo gruñe un poco? ¡Quiero saber cosas!

La guardia civil acaba presentándose en la iglesia, que está cerrada, aunque entran por la sacristía y encuentran el rosario del cura ahí colgando. Y es entonces cuando aparece el cura tan pancho para echarles la bronca… Y es también cuando a Ratilio le da un ataque, se va a tomar el aire y ya no le volvemos a ver el pelo la calva. WTF? ¿Qué pasa? ¿Es el Anticristo? Hostia, a ver si va a ser el padre de Javier Holgado. OMG.

Mientras tanto, El teniente buenorro está en el cuartel y su hermana le pregunta que si no quiere ir a vivir con ella y la jueza, pero no está interesado. La casa de la jueza va a acabar siendo como la de Águila roja: un hostal. Además de decir que Sara es maravillosa, Olivia le dice que Sara se irá porque no es como ellos, no pertenece a ese lugar… Oye, tú, ¿qué haces? Que te ha faltado decirle: Sara caca, Carola buena ¬¬U De hecho, al final vuelve con ella. Tsk, a mí me gusta con la jueza, que conste.

Por su parte, la jueza va al encuentro de la alcaldesa, que la está esperando, cuando aparece su marido. Qué mal rollo me da este hombre, macho. Y no sólo porque fuera el cura tarado de Los Pacos 666. Éste se pone violento y le dice que no tiene ni idea de lo grande qué es eso. WTF? Pero cuenta algo, hombre. Bueno, por cierto, cuando Sara llega, la alcaldesa ya no está.

Por otro lado, al ser luna llena Tomás planea convertirse en licántropo, así que graba la típica cinta de “si ves esto, estoy muerto” para explicarle a su madre el plan. Por cierto, ¿soy la única que, cada vez que Indiana Tom dice “seré inmortal” se lo imagina cantando la canción de La oreja de Van Gogh?

Tomás (cantando): Seré tu luz, seré un disfraz, una farola que se encienda al pasar, cualquier mariposa, El estrella polar… Seré inmortal, porque yo soy tu destino.
(Hoy estoy súper musical, sep)

Sin embargo, nuestro intrépido Indiana Tom tiene un problema y es que parte de su plan es ir a una excursión, pero su madre no le deja porque ha estado enfermo. Por eso, se cabrea y le echa en cara a Olivia que todavía no se ha muerto. La frasecita le llega a la mujer a la patata, así que se pone a ver vídeos antiguos de mini-Tomás jugando y de su difunto marido en silla de ruedas.

En el instituto, Indiana Tom está un poco alicaído y Pablo va a hacerle una visita, pero no dura nada porque entonces aparece Olivia para darle el permiso para la excursión. Después, se escaquea y se va al bosque, donde ve que en la piedra está la difunta cabra y se acojona, así que se esconde tras un árbol.

Mientras tanto, en el instituto Pablo ve a Los malotes jugar con la silla de ruedas de Tomás y, cuando éstos le cuentan que la han encontrado abandonada, tarda cero coma en darse cuenta de lo que pasa. Guapo, listo… En caso de que falle con mi teoría, Pablo es el chico perfecto, oyes.

Pablo dándose cuenta del plan de Tomás. Un hacha el muchacho.

Lo dejo ahí y voy con otra de las tramas más secundarias y es que, al regresar al cuartel El teniente buenorro le dice a Nacho que quiere hablar con él sobre su hija. Como podéis imaginar, el muchacho se acojona del todo y se presenta en el mesón para echarle en cara a Vera que le haya contado lo suyo.

La muchacha no es que se tome muy bien la escenita y le pide que sea valiente y apechugue y luego lo remata diciendo que Raúl no es de poner partes, sino de partir la cara o de hacer que se casen. Nacho, entonces, comprende que le está tomando el pelo, así que se larga ofendido, mientras que Vera se queda ofendida en el mesón.

Más tarde, en el cuartel, Nacho ve al Teniente buenorro e intenta esquivarle, pero Raúl le ve y le pide que hablen. El teniente buenorro le dice que en el hospital Vera le confesó algo y, cuando Nacho tiene las pelotas de pajarita, va y le dice que la chica cogió el walkie y que siente que Vera le causara problemas. Ay, dios, las caritas de Nacho son brutales en esta escena, jajaja, un poco más y se nos muere del apuro, jajaja.

Pánico.
Nos falta Pena para tener a los lacayos de Hades… Perdón por el chiste malo.

Ya más relajado, se ha cuenta de que es un gilipollas (eh, él lo dice, yo lo escribo), así que se va al mesón para hablar con Vera que intenta huir de él, aunque no lo consigue. Nacho le pide perdón, añadiendo que es idiota y un cobarde y Vera insiste en que se pasó un huevo. Entonces Nacho le pregunta que qué quiere que haga y la chica responde que le diga a todo el mundo que está loco por ella, lo que lleva a que se insulte y a… ¡Un señor besaco! ¡Uhh, cómo molan estos dos!

Lo he dicho miles de veces y lo repito: me encantan ^0^

El problema es que justo entonces aparece Pablo para contarle a su hermana el plan de Tomás. Nacho también se entera, así que decide ir él, ya que pronto anochecerá y es peligroso ir por el bosque. Una vez ahí, Nacho encuentra el altar, pero también le encuentra Arrabal, que lo deja grogui de una hostia al creer que es un hombre lobo.

Como no tiene noticias de él, Vera está preocupada. Encima, El teniente buenorro ha vuelto, así que está mirando las fotos del altar y los mellizos acaban contando todo: dónde está, que Tomás está ahí y Nacho ha ido a buscarle. Me hace mucha gracia que Raúl se asuste más al saber que ha ido Nacho solo, que en el caso de Tomás, xD. Como es de esperar, El teniente buenorro acude al rescate de los otros dos.

Nacho consigue librarse de Arrabal y huir, aunque éste le persigue, momento en el que Indiana Tom aprovecha para quitar la cabra y tumbarse él en su lugar. Mientras un lobo (que todo apunta que es Ratilio) acecha a Indiana Tom, Arrabal alcanza a Nacho que le indica que, al ser luna llena y no convertirse, no se trata de él. Arrabal quiere volver al altar para encontrar a la bestia, pero aparece Raúl para inmovilizarle y luego ir a buscar a su sobrino.

Y, para acabar, me dejo la trama de Joel, su padre y Leire, que una vez más han estado como que a su bola. El pobre Joezno ve como Leire visita la tumba del difunto Kabul y se siente fatal, pero Fernando le dice que fue un accidente, que no era él y esas cosas. Además, aunque Fernando limpia la fachada de su casa (que también está pintada), Joezno huele la sangre y dice que la altera, que cree que el que lo ha hecho quiere provocarle. Eso, le lleva a pensar en algo interesante: ¿y el lobo que le convirtió?

Joel: Papa, la sangre está empezando a afectarme, tengo ganas de decirle a Leire que he cruzado océanos de tiempo para encontrarla.

En el instituto, Leire y Vera comentan lo de la prueba de ballet y Joezno usando su súper oído lo oye todo. Vera, además, le comenta a su amiga que está muy contenta de que haya vuelto y que El rarito (como ella llama a Joezno) también la ha extrañado, aunque Leire no le da importancia porque cree que Joezno sale con La malota. Luego, se va al desván a bailar, al parecer no puede hacerlo en su casa, sino en un lugar lleno de trastos y un caballito de carrusel. A mí el caballito me trae loca, sep, ¿qué hace ahí?

Total, que Leire se pone a ensayar, pero no tiene espacio… Lo que yo decía, si es que… Pero, bueno, lo importante es que Joezno la espía y ve lo mal que está. De hecho, en su casa está triste y le explica a su madre que antes, cuando bailaba, podía olvidarse todo, pero que ya no puede hacerlo y que todo le recuerda a su padre. Sara la consuela y le dice que tiene que encontrar la fuerza para seguir adelante y que por eso la apuntó para las pruebas del conservatorio.

Por su parte, Joel se pone a preparar una vara (¿será Joezno el sucesor del tío la vara? Chan, chan, chan… Qué mal queda escrito, contra) cuando llega su padre para avisarle de lo de Arrabal y que tenga cuidado.

Joel: Al Gerardo ese y las tontás de la gente de Calenda las voy a arreglar yo con un buen varazo de fresco, que es mu ecológico.

En el instituto, Leire ve que le han dejado las zapatillas de ballet en la escalera, así que sube al desván el cual alguien (o Joezno, como prefiráis) ha tuneado para que sea un estudio de baile. Leire está súper contenta y ve a Joezno a través de la rejilla, pero no puede hablar con él porque se ha dado el piro, ya que empieza a notar que le afecta la luna llena. Por suerte, justo en ese momento aparece su padre y se lo lleva.

Ya en su casa, Fernando le está preparando su medicina que, en realidad, es un somnífero, pero Joezno no lo quiere, ya que desea saber qué se siente. Mira, que seguro que duele, ¿eh? Fernando lo acepta y le pide que le acompañe porque es la hora, aunque entonces huele a Leire y pierde un poco el control para ir a hablar con ella. La chica va a darle las gracias y, de paso, le besa, pero entonces Joezno le dice que no puede ser porque son sólo amigos. Auch, ya de paso arráncale el corazón.

Al final, Joezno vuelve a entrar en su casa para encadenarse en el guardalobos, mientras Leire se va con la patata hecha ensaladilla rusa y, para desahogarse, se va a bailar al desván del instituto.

Eso es todo por hoy. La semana que viene el episodio promete con la desaparición de la alcaldesa, ¿qué le habrá pasado a la pobre mujer? Seguro que nada bueno -.- ¿Y se habrá convertido Tomás en hombre lobo? Qué ganas de ver el próximo ^0^

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