Luna El misterio de Calenda

Crónica calendaria 2×02: Amor, pactos y otras drogas


Una semana más, os traemos una nueva entrega del Crónica calendaria, para que estéis al día con lo que ha sucedido en Calenda y, claro está, paséis un buen rato. Como siempre, todo está contando por Andrea (del blog Epic Us) desde su particular punto de vista.

Ayer tuvimos otro nuevo episodio de Luna, el misterio de Calenda. Mejor dicho, otro señor episodio porque volvió a encantarme de cabo a rabo, se me hizo cortísimo y, encima, pasaron un montón de cosas. Así que, como preveo que me saldrá otra crónica larguísima, voy a ello por tramas.

Empiezo con la trama de Ernesto y Marcela, que ha sido la más separada. La jueza está hasta arriba de cosas y, por eso, el buen hombre se ofrece a ir él a la compra, pero su hija le recuerda que ya no tiene el carnet.

Al día siguiente, Sonia le informa a la jueza de que su coche se ha visto implicado en un accidente porque su padre lo ha usado. Por cierto, aprovecho para decir que, como ahora Olivia no está, Sara podría hacerse amiga de Sonia, molaría. Bueno, sigo. Ernesto había ido a la compra y Marcela se ha empotrado en su coche, lo que provoca que los dos se pongan a discutir como cochinos ahí mismo. Tras que Sara amenace con enchironarlos a los dos, se lleva a su padre y le echa la bronca, así que Ernesto se va muy ofendido porque si no puede hacer nada más que pasear, se vuelve con Carmen.

Ernesto: A ver si logro que te aprendas el fuera de juego, hija…

Marcela: ¡Si es que lo está explicando mal, viejales!

 Sara: A ver, papá, no hace falta… ¿Y cómo hemos terminado hablando de esto?

Al final, descubren que todo fue culpa de Marcela, que iba a toda leche, aunque intenta salirse por la tangente diciendo que, claro, como el otro es el padre de la jueza. Sara decide que no pondrá denuncia, pero el seguro se hace cargo de la reparación, pero es que Marcela no tiene seguro. Ésta le informa que tiene cinco hijos y que la única manera de ganar dinero es ejercer de taxista ilegal.

Por su parte, Ernesto sigue chinado perdido y dispuesto a marcharse, por lo que Sara intenta detenerle. En el proceso, se le escapa que sabe que Carmen le ha dejado, así que le explica lo sucedido. También le pide que se quede, que son una familia, que esa es su casa y que le prometa dos cosas: que se va a quedar y que cuente con ella. Ernesto se emociona… hasta que abre la puerta y se encuentra con La loca o, lo que es lo mismo, Marcela, la nueva empleada doméstica o chacha o Juani, como queráis.

Al final, Ernesto le dice que no hace falta que se disculpe como intento de limar asperezas, pero Marcela protesta porque quiere tener la opción y, bueno, acaban discutiendo. Uh, preveo que estos nos van a dar grandes momentos, sep, seguro que se acaban tirando algo a la cabeza, xD.

Continúo con la trama que ha dado título al episodio. Inmediatamente después de lo que ocurrió al final del episodio anterior, Ricky Zucko está histérico por haber matado a Salva y, encima, Pablo hace notar que puede volver al reformatorio. La histeria cunde en el grupo… hasta que Joezno ejerce de líder y propone proteger a Ricky Zucko, ya que éste ha salvado la vida a La malota. Es decir, que entierren el cadáver y a callar, así que tenemos una escena muy bonita en plan “oh, Capitán, mi Capitán” :3

Joezno: Por el poder que me he otorgado, te nombro nuevo Tío la vara.

Pablo: Eso.

Vera: Eh… Tíos, que nos hemos equivocado, que juramos guardar el secreto y eso.

Ricky: Joder… Qué bonito, si es que… Ainss… Más que Zucko voy a terminar siendo Busta, snif, snif…

De vuelta a su casa, Ricky Zucko se encuentra a su hermana pintarrajeada dormida en el sofá. La madre (que es Cuca Escribano, OMG, ¡la madre de Cata (y de Pepa)! Todo queda en familia) se va con su nuevo novio, así que él debe ocuparse de la enana.

Leire, por su parte, se hace la escurridiza con madre y abuelo, aunque después Joezno se cuela por la ventana para visitarla. Este muchacho deja a Romeo a la altura del betún, ¿eh? Joezno le asegura que todo saldrá bien, mientras que ella le dice que antes quería respuestas, pero que ahora sólo le importa que esté ahí. En esas, Ernesto se pasa para darle las cosas de Indiana Tom, incluido el libro del Fray Bernardo de Espinosa sobre los hombres lobo.

Leire empieza a leer el libro, incluso se lo lleva al día siguiente a clase y Joezno lo ve, así que le intenta quitar la idea de la cabeza. Con la tontería se ponen a tontear: que si me encuentro al lobo, que si los lobos van a por las Caperucitas rubias… Seré muy tonta, pero me ha parecido muy mona la escenita :3

En honor a los fans de la parejita ^^

En un descanso, Ricky Zucko aprovecha para asaltar a Leire, preguntándole si El ricitos es un intenso. Bah, vaya mote más “meh”, ni que fuera Bisbal. El problema es que, en esas, aparece Nacho para hablar con Vera y Ricky Zucko. Les pregunta si les suena una bota llena de sangre que fue encontrada en la cabaña donde ellos estuvieron y donde ha desaparecido una escopeta. Ninguno dice nada, aunque Ricky Zucko se pone chulito con Nacho, diciéndole cosas como que estaba muy ocupado con ella y tal. Nacho intenta convencer a Vera de que hable, para poder protegerla, pero ella sigue en silencio.

Al rato, Ricky Zucko quiere entregarse para no enmarronar a los demás, pero Leire y Vera insisten en que es mejor seguir callando y protegerle. Vera, de hecho, se pone muy persuasiva sacando los buenos viejos tiempos, por lo que Ricky Zucko promete no entregarse. Pero luego las deja encerradas en el aula, diciéndoles que lo siente.

Al mismo tiempo, Pablo y La malota se lo están montando en el estudio de ballet de Leire o el desván del instituto público, nunca mejor dicho. Sin embargo, no tardan en irrumpir Joezno, Leire y Vera y ésta se escandaliza del todo con la situación. Y yo me parto, es que esta muchacha es muy graciosa. De paso nos informa de que a Pablo le huelen tanto los pies que se tuvo que cambiar de habitación y que, claro, La malota debe estar enamoradísima por pasarlo por alto, xD. Después, les informa de lo de Ricky y Joezno explica que ha sido él quien las ha encontrado en la clase y las ha liberado.

Vera: ¡Argg, mis ojos! ¡La malota y mi hermano! ¡¡La malota y mi hermano!! ¡Dios, entre el olor a cabrales y esto, menudo trauma!

 Leire: Yo esta reacción ya la he visto…

En ese momento, Vera se nos pone nerviosa y empieza a decir que van a acabar todos detenidos porque no conocen a Nacho, pero es un sabueso al que no se le escapa nada y les acabará pillando. Luego dice de La malota, pero anda que ella… Un sabueso, dice… Sí, el de Baskerville, vamos… Ainss, qué bonito es el amor. Joezno la tranquiliza y le dice que no sucederá nada si permanecen juntos.

Ricky, por su parte, va a testificar, pero cuando va a hacerlo aparecen los demás, así que lo hacen en grupo. Entre las tres chicas cuentan lo sucedido, hasta que Ricky dice que cogió la escopeta y, entonces, Joezno empieza a inventar: les explica que Salva le quitó la escopeta, les amenazó con matarlos y se fue corriendo. Entonces, claro, estaban tan acojonados que no habían hablado antes. Sara se queda a solas con su hija, que la abraza y le pide que no le haga eso de nuevo.

Pero siguen teniendo un problema: el cuerpo de Salva, como bien les hace notar Ricky. Es que, encima, oyen como Ratilio le explica al Teniente buenorro que han perdido el rastro de Salva en la laguna. En ese momento, Papá Dalton llega al cuartel y le dice a su hijo que no es consciente de la situación porque Salva no sabe lo que es, está fuera de control, vamos, que es el peligro público number one. Ay, pobrecito Salva, que a mí me molaba bien y el pobre no tiene la culpa de nada (y está cargando con los muertos de Papá Dalton, por cierto).

Después, todos vuelven a la escena del crimen, mientras Vera divaga-protesta por el tema y los demás le ignoran. Cuando llegan a la tumba de Salva, descubren que está abierta… y vacía. Hombre, era de lógica teniendo en cuenta que Salva es un hombre lobo y es inmortal. Pero, claro, ellos no lo saben, así que flipan. Eso sí, Leire está especialmente inspirada porque deduce que Joezno lo sabía y de ahí que quisiera que declararan. Joezno se hace el despistado, aunque también le dice la verdad, pero para despistar, aunque Leire se queda mosca.

Vera: ¡Eh! ¿Pero os mola el monólogo para El club de la comedia o no?

Por eso, le pide a Ricky Zucko que vaya a su casa y éste se ve amenazado muy chungamente por Ernesto, mientras que Marcela es más maja con él y le grita a Leire que o baja a por él o se lo queda ella, xDD. Me meo, jajaja. La cuestión es que Leire necesita que Ricky Zucko le haga un favor. Y es que nuestra amiga Leire’l visillo va a dar un paso más y ha decido colarse directamente en casa de Joezno. De camino a la habitación de éste, Ricky Zucko se espatarra y así descubren una trampilla en las escaleras, por la que se baja a la lobera, como le dice mi padre.

Al mismo tiempo, Vera junto a hermano y cuñada ha ido al instituto para usar una ouija (al parecer no puede hacerlo en su casa) y contactar con Salva. Se ponen a ello, pero no funciona, por lo que Vera deduce que, si no contesta, es porque está vivo… Como bien dice Pablo, método científico, ¿eh? Joe, Vera, menuda deducción. Como ella insiste, vuelven a probar, pero entonces aparece Joezno y casi los mata del susto. Cuando le ponen al día, Joezno suelta “y yo soy el raro, ¿no?”. Es la frase del episodio, xDD.

Joezno: ¡Wala, yo también soy fan de las Embrujadas!

 Que conste que no era mi intención, pero es que en la captura el pobre Joel parece todo colocado, xDD.

Por otro lado, habíamos dejado a medio Calenda despatarrao por el suelo. Mientras Carola está preocupada porque no localiza a sus hijos, Marcela opina que es un botellón que se ha ido de las manos. ¿Os imagináis que Vera y ella abren una agencia de detectives? En serio, con las ocurrencias y sus lógicas aplastantes lo petarían, xD.

En la plaza, toxicología les dice que mantengan el perímetro y que no se arriesguen a entrar, pero El teniente buenorro es todo un héroe, se nos disfraza de Chunguito y entra. A ver si de esto va a tener la culpa Roberto… Bueno, Raúl le toma el pulso a un calendario anónimo y descubre que, al menos, están vivos. Por eso, los llevan a todos al hospital, donde Marcela se pone en plan madre coraje con Nacho, a quien casi se come con patatas. Al mismo tiempo, el médico le explica a Sara que no entiende lo que ocurre porque los análisis toxicológicos del agua y del aire han dado negativo en todo.

Al día siguiente, mostrando un tacto de la leche, Nacho intenta liar a Sonia con un amigo, argumentando que éste último no ha matado a nadie. Joder, Nacho, la psicología es lo tuyo, ¿eh? Sonia, entonces, ve al Novato cogiéndole unas pastillas del bolso, así que le pega una voz para que las deje… por lo que Nacho opina que necesita un revolcón… Em… Seriously? ¿Le echarán algo al agua de este pueblo para que la gente se quede sin delicadeza alguna?

Entonces, El teniente buenorro hace recopilación de los hechos y, cuando Ratilio comenta que una testigo había dicho que el agua de la fuente se había convertido en sangre, Sonia suma dos más dos y les pone la traducción tan nice de “vais a morir todos”. Y, por si no era suficiente, El teniente buenorro les comunica que el Amortajado ha aparecido muerto… con el corazón arrancado y decapitado.

Teniente buenorro: Calendarios… El Amortajado ha muerto.

 Sara: ¡Hostia puta!

En un visto y no visto, la jueza y Raúl van al levantamiento del cadáver y vuelven, explicándoles que el modus operandi les hace creer que es Salva. Sonia señala que no puede ser, porque Salva mataba en luna llena porque se creía un hombre lobo, así que El teniente buenorro señala que se debería tener en cuenta la posibilidad de que el asesino sea un imitador. Al Novato, por cierto, el que le pidan discreción le da igual, pues tarda cero coma en llamar a su madre para que se ande con cuidado, por lo que Nacho le echa la bronca. En serio, me mata ver a Nacho en plan súper profesional, ¡a Nacho! xDDD.

Al mismo tiempo, Sonia ha ido al cuarto de baño y ha tirado las pastis por el lavabo, aunque luego se toma una. Pero, chiquilla, ¿las tiras o las tomas? Que hacer ambas cosas me parece un pelín contraproducente.

Tras que Vito vaya a pedir explicaciones por el tema Salva (para contener a la gente dice el tío chungo) y la jueza tenga que largarlo, ella está en su casa, cocinando. El teniente buenorro va a verla, así que Sara se pelea con el delantal (¿soy la única que considera raro el querer quitárselo por la cabeza sin soltar la cintura?), aunque se lo deja puesto cuando él le dice que le queda bien ^^ Los dos se ponen de acuerdo en que lo sucedido con el Amortajado tiene que ver con lo que estaba investigando David, por lo que deben descubrir qué diantres investigaba en la reserva de Vito. Como Sara le explica que nadie más lo sabe, Raúl le acaricia (vale, es para quitarle la harina, pero la acaricia igualmente) y le dice que están juntos en eso y lo estarán hasta el final.

Sara vs. delantal.

 Parece que va ganando el delantal.

En el cuartel, Nacho busca en Google las pastis de Sonia porque cree que está rara, pero el gran sabueso es descubierto en cero coma por Sonia. Resulta que son ansiolíticos de cojones y, claro, Nacho se preocupa por su amiga porque le va a dar algo y se le puede caer el pelo… O sea, no es que se nos vaya a quedar calva la muchacha, no, es un tema laboral. Sonia apunta que si es así, será culpa suya por cotillear y, cuando Nacho le dice que así no va a superar nada, le echa en cara lo de Vera. Uh, golpe más bajo, Sonia. Y encima descubren que la sangre de la bota es de Salva, así que la pobre Sonia no es que mejore precisamente.

Mientras la jueza y El teniente buenorro hablan con los chicos sobre su sucedido con Salva, Nacho encuentra a Sonia en el baño presa de un ataque de ansiedad. Nacho intenta ayudarla, pero como que no se le da muy bien. Genial el momento “mírame a los ojos”, “¿es que te vas a declarar?”, xDD. Entonces Nacho le dice que es una tía de puta madre y que, bueno, que está mal, que lo diga y que sólo así empezará a superarlo. También le promete que va a estar bien y le dice que coja la baja, se vaya a casa de su madre y que le haga caso porque él la quiere mucho, se preocupa por ella y va a cuidar de ella pese a todo. Jo, qué escena más sumamente bonita.

¡Qué bonicos! *0* Jo, en serio, me ha parecido precioso el momento.

Más tarde, El teniente buenorro está explicando el dispositivo para atrapar a Salva, cuando Sara comenta que deberían poner protección a Sonia. Como la chica está en El mesón, Nacho corre raudo a por ella. Al llegar al Mesón, descubre que no está y entonces recibe una llamada de ella: está en la puerta de su casa porque ha salido a dar una vuelta. Está pidiéndole perdón, cuando empieza a gritar, así que Nacho sale disparado hacia el cuartel.

Sara le cuenta al Teniente buenorro que Sonia ha sido atacada, así que todas las unidades se ponen a buscar el coche de la chica. Al escuchar que han encontrado el coche de Sonia calcinado, Nacho, que ya estaba atacado, se pone aún más, por lo que Sara se lo lleva ahí. Al llegar, los recibe El teniente buenorro e intenta detener a Nacho, pero éste intenta alcanzar el coche, donde se supone que está Sonia calcinada, mientras se pone a llorar y… Joder, mi pobre patata.

Señores guionistas con sus anillacos, sus gatos sobre las rodillas y sus copas de coñac, ¿queréis dejar de hacerme estas cosas, contra? Espero que a Sonia no le haya pasado nada, de hecho así lo creo. Pero, aún así, la escena de Nacho llorando ha sido descorazonadora T0T Para que luego haya quien se meta con Fran Perea, pues a mí me ha roto la patata, que lo sepáis.

Dejo para el final la trama de la familia de Raúl o, como los llamo yo, The Pandos, que queda guay. La cuestión es que, con todo el tema de los calendarios groguis, Carola está preocupada y va a preguntar por sus hijos. Sara la comprende y le dice que la avisará si sabe algo y, de hecho, segundos después, mientras El teniente buenorro y ella deciden hablar con los chicos para contarles que se separan, Ratilio les comunica que están bien.

Por la noche, El teniente buenorro va al cuartel, donde se encuentra al Novato haciendo la guardia que, en su idioma, significa dormir en calzoncillos. El teniente buenorro le suelta un par de pullas buenísimas, le larga y se queda ahí durmiendo. Al mismo tiempo, Sara está en su despacho, releyendo la carta de su difunto marido y oye algo. Al salir a investigar, se encuentra a Raúl dormidito en el sofá, así que lo tapa, muy mona ella. Mujer, ¡aprovéchate, merengue, merengue! Como lo despierta, El teniente buenorro le dice que se separa de Carola y, aunque seguramente Sara quiera bailar el zapateado del año, le consuela y se alegra porque él no va a pedir el traslado.

Sara recreándose con la vista, que la mujer tonta no es.

jkagiautabnahtha… Ay, perdón, las babas y eso.

Al día siguiente, Vera está histérica porque cree que de lo que sus padres les quieren hablar es de Salva y, claro, se está viendo detenida por Nacho y diciéndole adiós para siempre… Esta mujer es capaz de relacionar cualquier cosa con Nacho, en serio, es una clase de superpoder. No me quejaré, que me parece guay =D Total, que al final El teniente buenorro les da la mala noticia. Vera, muy mona ella, se preocupa por no poder ver a Raúl y éste intenta mostrarse positivo… pero entonces Pablo se nos pone intenso, le rompe la patata a sus padres y sale corriendo. Vera les da un besito a cada uno antes de correr tras su hermano.

Es entonces cuando El teniente buenorro descubre que hay un sospechoso de matar al Amortajado… y resulta ser Diego, un viejo amigo. Diego explica que ha vuelto porque su padre murió y debe arreglar unos temas familiares; también dice que los cuchillos que llevaba eran para un regalo. El teniente buenorro le suelta, advirtiéndole de que haga lo que tenga que hacer y se largue, que ya no le quedan amigos en Calenda.

Tras un momento de intercambio psíquico con Marcela, otro ejemplo de tacto calendario, Carola se queda patidifusa pues Diego ha entrado en El mesón. Carola no quiere ni escucharle, pero él insiste en que es el padre de sus hijos y ella lo niega porque él ni siquiera quiso cogerle el teléfono cuando se quedó embarazada. Diego le jura que está enfermo y que ha regresado a Calenda a pedirles perdón a los tres, que sólo quiere hablar con sus hijos y luego, si ella quiere, se irán para siempre.

Yo de este NO me fío un pelo ¬¬U

Diego, después, va a ver a la jueza para explicarle que, en su ausencia, el gestor de sus tierras ha cometido irregularidades. ¿Y quién es el gestor? ¡El alcalde Vito! ¡Hala! Yo no sé ni cómo lo habéis adivinado, sois unos hachas, sep, sep. Como Sara debe hacer frente a una crisis con su padre, Diego se queda solo… Bueno, no, porque entonces aparece El teniente buenorro para decirle que es el mismo hijo de puta de siempre, que miente y que no se acerque ni a Carola ni a sus hijos. Diego le responde que, en primer lugar, si le amenaza, debe tener los cojones suficientes para llevar a cabo la amenaza (WTF?!) y que, en segundo lugar, va a recuperar a sus hijos y no va a dejar que nadie lo impida. ¡Joder, qué tío más chungo!

Para acabar, os dejo con algo bonito, y es que la pobre Vera está triste en El mesón por la separación y eso que intenta quitarle hierro al asunto y le propone planes a su madre. Jo, en serio, esta chica es un amor :3 La cuestión es que, entonces, llega Nacho buscando a Sonia y la ve llorar, así que, claro, se preocupa. La chica le pide que le deje en paz, así que él obedece, pero ella protesta, le cuenta todo y le pide que le abrace. El pobre Nacho está deseando, aunque teme a Carola, así que comienza a mirar alrededor, antes de hacerlo. Vera, de paso, le pide un beso y él no puede dárselo y se les queda una carita. Ainss. Bueno, luego va cuando recibe la llamada de Sonia y tal. Pero, jo, yo quiero que vuelvan ya, que como diría la Wilson borracha: ¡qué viva el amooooor!

Señores guionistas, ¿queréis arrejuntarlos de nuevo, por fa?

Eso ha sido todo por esta semana. He de decir que, además de que me ha parecido de lo más entretenido, me encanta ver lo bien que llevan las relaciones los guionistas. Quiero decir, en El barco, en general, las amistades y demás no están nada conseguidas y, de hecho, muchos también lo habéis comentado por estos lares, pero aquí sí que se ven amistades sinceras y desinteresadas. Nacho con Sonia, el grupo de jóvenes está muy unido ahora mismo (Álex Hernández tenía mucha razón cuando dijo que Ricky les iba a dar unidad), incluso la compleja relación entre Raúl y Carola está muy bien ^^

Hoy, además, hemos vuelto a tener avance y, bueno, los experimentos de Ernesto pintan estupendamente, hay Nacho/Vera de nuevo (me imagino que sufriremos, ainss) y, sobre todo, la parte que más me ha molado y más me ha llegado: ¡¡pasadizos!! Uhhh, qué ganas de ver el siguiente =D

Chuleta de motes

Como puede que no hayáis leído las crónicas de la primera temporada y que, a veces, es difícil deducir por qué llamo a los personajes cómo los llamo (vamos, que soy una retorcida del quince a veces, lo sé), adjunto una breve chuleta por si la necesitáis ;)

Amortajado = camionero encontrado en la cripta en una mortaja, no tiene pérdida.

Arrabal = Gerardo. Como en la primera temporada (y, al parecer, en esta también) Gerardo iba prácticamente clamando “¡vamos a morir todos!” y demás cosas bonitas al estilo “¡el milenaurismo va a llegar!” pues se quedó con Arrabal.

El teniente buenorro = Raúl Pando… Creo que en este caso no tiene pérdida, ¿no?

Joezno = Joel. Uno de los superhéroes de Marvel es Lobezno, que no es que sea un hombre lobo ni nada, pero, eh, admitamos que la fusión de ambos nombres queda guay. Además, Joel es como muy superhéroe.

La malota = Silvia. En la primera temporada, la muchacha era una chunga del quince junto a su hermanito del alma, ahora en paradero desconocido, y, como no era muy relevante, en casa la llamábamos así y ya se ha quedado con el mote.

Leire’l visillo = Leire. Vale, este tampoco es muy complicado, lo sé, pero bueno. La cuestión es que Leire desde el primer episodio ha demostrado gusto por cotillear, sobre todo a su vecino Joel por la ventana, cual Vieja’l visillo, cosa que no le reprocho, sino admiro (yo también lo haría, xD) y por eso se ganó el mote.

Novato = Medina. Bueno, es el nuevo de la comisaría, torpe como él solo y consigue que Nacho parezca súper experimentado, así que le llamo Novato. Seh, no me he matado la cabeza tampoco con este, xD.

Papá Dalton = Fernando. Hay dos rasgos que definen muy bien a Fernando: que es un padre coraje dispuesto a hacer cualquier cosa por su hijo y que tiende a delinquir con facilidad, de ahí que tomara prestado el apellido de los delincuentes habituales de Lucky Luke, los Dalton.

Ratilio = Basilio. No sé vosotros, pero yo tengo una compleja relación con este hombre. Por cada vez que me cae medio bien, hay otras cinco que hace cosas como en este episodio o como cuando intentó cargarse a mi Teniente buenorro y me cae muy mal. De ahí que use la amalgama de rata y Basilio para referirme a él.

Ricky Zucko = Ricky. ¡Se parece a John Travolta en Grease, no he podido evitarlo!

Vito = El alcalde. La verdad es que ni siquiera recuerdo el nombre de este hombre (me imagino que tendrá uno), pero es que siempre le he llamado Vito porque, además de un chungo del quince, es todo un mafias. Como bien dice la jueza en este episodio, está metido en todos los fregados, cual Vito Corleone.